El Reiki y el reto de su madurez

El Reiki y su madurez
27 de marzo de 2026

El Reiki y su paso de Japón a Occidente

Cuando hablo de Reiki, hablo del Usui Reiki Ryōhō —Shin Shin Kaizen Usui Reiki Ryōhō—, la escuela de Reiki.

El Reiki, entendido como comprensión de la energía vital y de lo divino, es ancestral; pero el Reiki como escuela y práctica es relativamente joven. Nació en los años veinte del siglo pasado.

Aunque es japonés, su evolución y la comprensión actual de dónde se encuentra tienen más relación con Occidente que con el país nipón. El Reiki creció, se expandió y floreció en Occidente, no en Japón, donde no tiene la presencia ni la expansión que alcanzó fuera de sus fronteras.

Cuando Hawayo Takata, tomando el relevo de su maestro (shihan) Hayashi Sensei, comenzó a enseñar Reiki y a realizar sesiones —conocidas como terapias de Reiki—, la enseñanza y la comprensión del método ya habían sido modificadas. Es hoy bien sabido que Hayashi Sensei dio un mayor énfasis a la sanación en sus enseñanzas. Por lo tanto, el enfoque original de Usui Sensei, centrado principalmente en el desarrollo espiritual, había tomado ya un giro significativo.

En textos y enseñanzas atribuidas a Usui Sensei encontramos ideas como: «Tu espíritu, como pequeño universo, debe unirse al gran universo» o «Primero sana el espíritu; después el cuerpo se vuelve saludable».

En el Reiki Ryōhō Hikkei, el manual interno utilizado en su escuela y transmitido dentro de la Gakkai, Usui Sensei responde a qué es el Reiki con una formulación sobria y precisa: «El método Usui Reiki Ryōhō toma como punto de partida la imposición de manos.»

Por lo tanto, el Usui Reiki Ryōhō enseñado por Usui Sensei y el Reiki que llegó, se expandió en Occidente y posteriormente regresó a Japón no son exactamente lo mismo. Se trata de un mismo método con énfasis distinto: uno más orientado al cultivo del espíritu y otro más centrado en la sanación.

El regreso del Reiki a Japón

En los años noventa del siglo pasado, el Reiki regresó a Japón de la mano de maestros occidentales, como Frank Arjava Petter.

A pesar de ser una práctica japonesa, muchos de los primeros alumnos japoneses recibieron estas enseñanzas como algo extranjero, llegando incluso a escribir “Reiki” en katakana, el silabario reservado a palabras foráneas.

Sin embargo, pronto se hicieron visibles algunas líneas que habían mantenido viva la práctica en Japón. A partir de ahí surgió una de las grandes diferenciaciones del Reiki contemporáneo: Reiki occidental y Reiki japonés.

No obstante, en general, las escuelas japonesas actuales son menos tradicionales de lo que muchas veces se cree. O, al menos, no son tan fieles a las enseñanzas de Usui Sensei como a las de Hayashi Sensei.

Por ejemplo, el Jikiden Reiki Institute, con base en Kioto y dirigido por Yamaguchi Tadao, se fundamenta en la enseñanza recibida por su madre, Yamaguchi Chiyoko, alumna directa de Hayashi Sensei, por lo que su enfoque se sitúa claramente en la línea de Hayashi Sensei.

La Gendai Reiki Hō, fundada por Doi Hiroshi, es una síntesis explícita entre Reiki japonés y occidental. El propio Doi se formó primero en Reiki occidental y posteriormente tuvo contacto con la Gakkai, aunque más tarde desarrolló su propio sistema.

Por su parte, Inamoto Hyakuten, monje budista de la escuela Jōdo-shū, fundó Komyō Reiki Dō, una escuela con un marcado carácter espiritual y una fuerte influencia budista. Su enfoque es simple y directo, pero tampoco pretende ser una reproducción exacta de las enseñanzas originales de Usui.

La organización más cercana a la transmisión original conocida es la Usui Reiki Ryōhō Gakkai, fundada en 1922 y aún activa hoy. Sin embargo, se trata de una escuela hermética, incluso para los propios japoneses, que ha optado por mantenerse al margen de la evolución global del Reiki.

El Reiki actual y la competencia entre escuelas y maestros

Por todo ello, el Reiki contemporáneo carece de un marco regulador común. Las escuelas y los maestros disponen de una gran libertad en sus enseñanzas.

Algunas organizaciones, como Jikiden Reiki, Reiki Alliance o Gendai Reiki Hō, intentan preservar cierta coherencia. Sin embargo, lo hacen desde sus propias líneas, lo que genera, en ocasiones, una competencia implícita sobre quién es más fiel al origen.

En Japón existen diferencias y cierta distancia entre líneas. La Gakkai, por su parte, permanece completamente al margen, sin reconocer la validez de otras líneas.

En Occidente, la situación ha ido un paso más allá. Muchas enseñanzas han incorporado elementos de otras tradiciones —tibetanas, egipcias, indias— alejándose progresivamente del contexto original japonés.

Y, sin embargo, también es cierto que en los últimos años algunos maestros han comenzado a regresar hacia una comprensión más sobria y más cercana al origen.

Para quien se acerca por primera vez, todo esto puede resultar confuso. Debe elegir entre tradiciones, entre escuelas, entre enfoques. Y, en muchos casos, sin un criterio claro.

El Reiki y los linajes

El linaje ocupa un lugar importante dentro de la enseñanza del Reiki. Representa la cadena de transmisión desde Usui Sensei hasta el maestro actual.

Como muestra, basta observar la diversidad de linajes recogidos en obras como La enciclopedia del Reiki de Frans Stiene.

Ahora bien, conviene matizar algo importante: el linaje es una referencia histórica, no una garantía de profundidad. No asegura que un maestro sea adecuado para ti, ni que su forma de transmitir resuene contigo.

Por ello, el número de linaje —cada vez más utilizado— no debería ser un criterio determinante a la hora de elegir.

Para mí, la clave es la afinidad con el maestro. Lo demás, siendo relevante, queda en segundo plano.

La transmisión del Reiki solo cobra sentido cuando se practica y se integra en la vida. Y eso requiere confianza.

El Reiki rara vez camina solo

Más allá de las diferencias entre escuelas, hay algo llamativo en la expansión del Reiki: rara vez aparece solo.

Suele integrarse en contextos más amplios: terapias naturales, centros de yoga, espacios de mindfulness. Incluso las sesiones de Reiki se ofrecen, a menudo, junto a otras prácticas.

Es poco habitual encontrar un espacio dedicado exclusivamente al Reiki. Como si no fuera suficiente.

Muchos profesores han sentido la necesidad de añadir elementos: prácticas tántricas, esotéricas, energéticas, chamánicas… Y las sesiones se combinan con masajes, canalizaciones, cristales, ángeles…

Quizás no confiamos plenamente en él. Quizás el Reiki no es suficiente para muchos.

Mi experiencia, sin embargo, me ha llevado a una conclusión cercana a la que expresa Inamoto Hyakuten: en el Reiki, menos es más. Y más profundo.

El Reiki no solo es suficiente; es profundamente completo. Y por eso me preocupa hacia dónde se dirige.

Quizás no necesita añadidos, sino silencio. Quizás no necesita expansión, sino madurez.

Cuando Usui Sensei comenzó a enseñar, difícilmente podía imaginar su evolución. Pero, en su forma original, parecía suficiente.

El Reiki ha necesitado adaptarse, crecer, mezclarse. Pero tal vez ha llegado el momento de caminar sin apoyos.

El Reiki es un camino espiritual y de sanación completo, sobrio y profundo.

¿Avanzamos en esa dirección?

Jordi Ibern

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